Comunicación Tesorería General de la Seguridad Social: Administradores y Becarios.

Los empresarios, tal como establece la actual redacción del art. 109, 3) de la Ley General de Seguridad Social, deberán comunicar a la Tesorería General de la Seguridad Social en cada período de liquidación el importe de todos los conceptos retributivos abonados a sus trabajadores, con independencia de su inclusión o no en la base de cotización a la Seguridad Social y aunque resulten de aplicación bases únicas.

Con el fin de aclarar las dudas suscitadas respecto de los colectivos de administradores ejecutivos y becarios, se recuerda:

1) Administradores ejecutivos.

La Ley General de la Seguridad Social, en su artículo 97.2 k), exige, para los administradores ejecutivos que se considera o presume que no poseen el control social, como uno de los requisitos para su inclusión en el campo de aplicación del Régimen General, sin derecho a protección por desempleo ni del Fondo de Garantía Salarial, que sean "retribuidos" en razón de su actividad como Administradores o por otros servicios de carácter laboral que presten para la sociedad.

Tanto la retribución de los administradores sociales -que deriva de un contrato mercantil- como la retribución de los trabajadores por cuenta ajena -que deriva de un contrato laboral- vienen detalladamente reguladas por la legislación respectivamente aplicable.

Los administradores ejecutivos que no controlan la sociedad y no prestan, simultáneamente a dicho cargo, otros servicios por cuenta ajena para aquélla, es condición necesaria para su encuadramiento en el Régimen General como asimilados a trabajadores por cuenta ajena que sean retribuidos, debiendo constar así expresamente en los estatutos sociales, y ello aunque tengan la condición de socios de la empresa, a tenor todo ello del artículo 97.2 k) de la Ley General de la Seguridad Social.

En relación con los administradores ejecutivos que no controlan la sociedad pero prestan otros servicios por cuenta ajena para la misma, procederá en todo caso su alta en el Régimen General como asimilados a trabajadores por cuenta ajena, pues la prestación de servicios en régimen laboral, sea común o especial, conlleva necesariamente el derecho a retribución, cualquiera que sea la forma en que ésta se haya pactado.

En conclusión, requisito necesario para el alta y mantenimiento de esta como asimilado es percibir una retribución por cualquier concepto.

2) Becarios.

La disposición adicional tercera de la Ley 27/2011, de 1 de agosto, sobre actualización, adecuación y modernización del sistema de la Seguridad Social. (BOE del 27), establecía que el Gobierno, en el plazo de tres meses a partir de la publicación de dicha Ley y en base a las previsiones contenidas en el artículo 97.2.m) de la Ley General de la Seguridad Social y en los términos y condiciones que se determinaran reglamentariamente, regularía los mecanismos de inclusión en el Sistema de Seguridad Social de las personas que participan en programas de formación financiados por organismos o entidades públicos o privados, que, vinculados a estudios universitarios o de formación profesional, conlleven contraprestación económica para los afectados, siempre que, en razón de la realización de dichos programas, y conforme a las disposiciones en vigor, no viniesen obligados a estar de alta en el respectivo Régimen de la Seguridad Social. Ello se ha llevado a cabo a través de los Reales Decretos 1493/2011, de 24 de octubre, por el que se regulan los términos y las condiciones de inclusión en el Régimen General de la Seguridad Social de las personas que participen en programas de formación; Real Decreto 1543/2011, de 31 de octubre, por el que se regulan las prácticas no laborales en empresas y el Real Decreto 592/2014, de 11 de julio, por el que se regulan las prácticas académicas externas de los estudiantes universitarios, éstas últimas, cuando son curriculares bonificadas hasta el 100 % por la Disposición Adicional vigesimoquinta del Real Decreto-ley 8/2014, de 4 de julio, de aprobación de medidas urgentes para el crecimiento, la competitividad y la eficiencia.

Para este colectivo de becarios que perciben contraprestación de cualquier tipo y que por tanto deben estar dados de alta en el Sistema de Seguridad Social, tiene la condición de empresario la entidad u organismo que financie el programa de formación. Si el programa esté cofinanciado por dos o más entidades u organismos, la condición de empresario corresponde a quien deba hacer efectiva la contraprestación económica. Por tanto si esta contraprestación la abona la empresa será ésta quien asuma las obligaciones de seguridad social y la obligada a cotizar y a comunicar los conceptos retributivos que correspondan según la clase de contraprestación.